12/30/2011

ADIÓS AL 2011, FELIZ 2012


Este año he muerto. Hay silencios que son como un grito. Este año he podido escuchar los gritos del silencio. Este año me he indignado. Y he gritado. En silencio. Este año he descubierto que solo somos personajes de reparto. Solo eso. Pero no habría protagonistas sin personajes secundarios. Ni primeros planos. Este año me quedé sin palabras. Desaparecieron. Pero ya han vuelto. No hay nada peor que permanecer callado. Y he resucitado. Desde la tramoya os deseo... Feliz Año Nuevo.

12/29/2011

AGUJERO DE GUSANO (LA BALA)


La bala sale del cuerpo de JFK el 22 de noviembre de 1963, golpea contra la carretera de Dallas por la que circulaba su limusina Lincoln Continental y, con las matanzas de Vietnam de fondo, sale disparada hacia 1914, donde penetra en el uniforme del archiduque Francisco Fernando, provocando la Primera Guerra Mundial. El proyectil rebota en un edificio de Sarajevo y se dirige hacia el 17 de julio de 1918 para agujerear la cabeza del zar Nicolás II, desencadenando los episodios más sangrientos de la revolución rusa. Al golpear contra el paredón del sótano, el plomo gira hacia el Viernes Santo del 14 de abril de 1865 y perfora la cabeza de Abraham Lincoln, incitando la venganza yanqui en tierras confederadas. Al rebotar contra una esquina del teatro Ford de Washington, va hasta el 11 de septiembre de 1973, y Salvador Allende cae fulminado en La Casa de la Moneda de Santiago de Chile, dando inicio a las matanzas de militantes de izquierda. Cuando la bala cruza el Atlántico a velocidad de crucero acaba en el 4 de noviembre de 1995, causando la muerte de Isaac Rabín y poniendo fin al proceso de paz en Palestina. La bala rebota contra el muro de las lamentaciones y viaja hasta las 17:17 horas del 30 de enero de 1948, acabando con la vida de Mahatma Gandhi en Nueva Delhi. Una vez asesinado el líder de la no violencia, la bala mágica retorna a la mano de un siniestro desconocido con sombrero y gabardina burdeos y la introduce en el rifle modelo Mannlicher-Carcano calibre 6.5 mm. de Lee Harvey Oswald, que, apostado en lo alto de un edificio de Dallas, está a punto de provocar una hecatombe mundial en cadena.

12/28/2011

AGUJERO DE GUSANO (LA FLECHA)


Ulises tensa su potente arco, coloca en la cuerda la flecha que le regaló Cupido y dispara hacia Ítaca, donde se encuentra Penélope esperando a que regrese de su viaje. El proyectil sale con tanta fuerza que pulveriza la velocidad de la luz, traspasa el tiempo espacio y atraviesa el tendón de Aquiles, tritura la manzana que tiene el hijo de Guillermo Tell sobre la cabeza, se adentra en el bosque de Sherwood, donde desintegra la diana en la que practica Robin Hood, sobrevuela el pebetero del estadio Montjuit durante la ceremonia de inauguración de Barcelona 92 ante la mirada atónita de Antonio Rebollo, traza una parábola envuelta en llamas, y se clava en el corazón de San Sebastián, que, preso de una locura inexplicable, embarca rumbo a Ítaca, donde acaba de llegar a casa, al fin, Ulises con su potente arco.

12/24/2011

AUTOEPITAFIO

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12/21/2011

... ¿QUIÉN ERA EL MUERTO?


Esta tarde me he encontrado con Jonh Lennon cantando “Campanera” en el Metro de Madrid, a la altura de la estación de Pacífico. Al terminar la canción se colgó la guitarra al hombro y comenzó a pasar el platillo de la limosna. Vestía con harapos y se había quitado las gafas, pero aún así, reconocí sus facciones. Él se dio cuenta. Intenté avisar a la policía, pero salió huyendo por las escaleras mecánicas. Entonces supe que había comprado su anonimato. El precio: la fama. Ese fue el trato que hizo con Chapman. Un intercambio. Pero entonces...

12/19/2011

MAKING OF


La duquesa observa el pene erecto de su amante, coloca las manos detrás de la nuca y deja que pinte su cuerpo desnudo. Piensa que es el hombre más atractivo de la corte. Cuando acaba el boceto, aparta el caballete con los ojos febriles de un animal y se extienden los óleos por las piernas, el estómago, el pecho, las caderas. Gemidos, gritos, risas.
La familia real observa con gesto bobalicón la penumbra en la que se parapeta su pintor de cámara. Carlos IV piensa que su artista está demasiado serio, con gesto preocupado, como si tuviera un mal presagio. Desde el patio, llega el sonido de los sables.
Uno de los condenados a muerte estira los brazos, encajando el blanco de su camisa en el negro de la noche. Detrás de los soldados franceses del pelotón descubre a un hombre triste, muy triste, tomando apuntes con un carboncillo. Retumba el eco de siete tiros.
Los heridos en el campo de batalla le suplican. Él no puede hacer nada. Tan solo dibuja los horrores de la guerra, esboza los gritos más negros.
El espejo estudia la cara del anciano. Una levita marrón rojizo destaca sobre la camisa blanca. El rostro sonrosado resalta la luz natural del autorretrato. Habla solo, mueve la boca, pero esta vez no oye nada. Nada.

12/15/2011

(DES)CUENTO DE LA LECHERA (MICRORRELATO DE AUTOAYUDA)


La lechera tiró el cántaro y su contenido se derramó sobre el suelo. Sonrió y caminó a su casa risueña, soñando despierta. Cuando el hijo del molinero le pidiera bailar en las fiestas mayores del pueblo, le diría de primeras que sí y luego le daría calabazas y las chicas del pueblo fliparían y la llamarían “calientapollas”. A continuación se rasgaría el vestido nuevo color verde con tiras bordadas y un gran lazo en la cintura hasta convertirlo en jirones propios de una buscona. Se dirigiría a casa caminando con aires de zorra y asfixiaría a los pollitos que vendió al vecino para comprarse el vestido verde. Luego aplastaría los huevos de las gallinas, quemaría su  granja, destruiría la mantequilla que fabricó con una nata hecha a base de leche caducada y se iría a dormir hasta que se presentara en casa otro cliente.

12/14/2011

ODONGO

Hoy os dejo un relato "largo" sin estructura de relato que en su día escribí para el programa de Radio 3 "El Ojo de Yahvé". Lo pasamos muy bien interpretando este "extraño" diálogo" a dos voces. Espero que os guste, aunque sé que es un poco largo para el formato blog.

Odongo
-         Odongo es un niño gordo.
-         ¿Por qué Odongo?
-         Odongo es el nombre que le pusieron sus padres.
-         ¿Es africano?
-         No, de Cuenca.
-         ¿Entonces?
-         Era el único nombre que encontraron en el que todas las vocales son oes.
-         No entiendo.
-         Odonlo Molongo nació con una sola cuerda vocal.
-         La de la “O”, supungo.
-         Exacto. Le hicieron una ecografía y ya entonces se dieron cuenta. En lugar de eco sólo se oía “ooooo...” en la barriga de su madre.
-         Increíble.
-         Odongo puede hablar, pero dice todas las palabras con “O”.
-         ¡Coño, cómo!
-         Sí, por ejemplo. En el colegio lo pasó muy mal. En la tabla de multiplicar sólo decía bien el dos y el ocho, y a la hora de recitar poesías...
-         “Tongo, tongo, tongo, to no toonos nodo, tongo tros ovojos o ono coboño. Ono mo do locho, otro mo do lono, u otro mo montoono poro todo lo somono”.
-         Sí que lo pasaría mal, pobre chico.
-         Sólo hasta los ocho años.
-         ¿Por qué?
-         Los padres de Odongo se dieron cuenta d que aquello no podía seguir así.
-         ¿Y qué hicieron?
-         Hartos de que los niños se riesen de Odongo y de que los profesores les dijeran que su hijo no era capaz de hacer la “O” ni con un canuto, cuando era la única que hacía bien, decidieron emigrar a otro país.
-         Pero allí se encontrarían con los mismos problemas, ¿no?
-         ¡No! Porque decidieron ir a algún país en el que sólo se hablase con la “O”.
-         ¿Y dónde fueron?
-         Al Congo. Al principio Odongo era reacio al cambio, no estaba d acuerdo.
-         ¿Pero se fueron?
-         En efecto. Y allí encontró la felicidad. Aprendió el lenguaje del Congo e incluso estudió una carrera. Luego se hizo poeta. – Potro loco, oso con mocos, mono con cocos, gordo poltrón, otro como yo no.- Recitaba Odongo.
-         ¿Y siempre fue feliz?
-         Nunca dejó de ser diferente. Tan gordo y tan blanco en el Congo. Pero se entendía muy bien con la gente. Todo le iba muy bien, pero entonces ocurrió algo imprevisto.
-         ¿Qué fue?
-         Cambiaron el nombre del Congo por el de República del Zaire. Cambió el idioma y tuvo que volver a emigrar. Dejó atrás todo lo que amaba. – Porros, bongos, coños-. Odongo estuvo una temporada en Oslo, pero el frío le hizo regresar a España, y se fue a Logroño.
-         ¿Y qué tal se adaptó ya de nuevo en su país natal?
-         Imagínate. Si pedía un café en un bar únicamente podía pedírselo solo, por poner un ejemplo de su vida cotidiana.
-         ¿Y no mejoró la situación?
-         En ocasiones utilizaba el lenguaje del Congo y lo entendían. Si le ponían café solo decía en su idioma que no estaba de acuerdo. – Mopongo-. Pero volvieron las burlas, y a Odongo sólo le quedaba el consuelo del dinero que le daba su profesión.
-         ¿Qué era Odongo?
-         Odontólogo.
-         Claro.
-         Odongo comenzó a ver oes por todos los sitios. En sus sueños, en las boinas, en los rabos de los cerdos, en las monedas, en las pompas de jabón, en los gestos de sorpresa, en los ombligos de las barrigas, en la forma de los ojos, en los concursos...
-         ¿En los concursos? No entiendo.
-         ¿No sería el un, dos, tres?
-         ¡Claro! Era el ser más feliz del mundo cada vez que los concursantes perdían un coche. La presentadora siempre reclamaba un “O” enorme del público. Era la única ocasión en la que se sentía en sintonía con sus paisanos.
-         ¿Y qué fue de Odongo Molongo?
-         Se convirtió en el extra más famoso del concurso y lo hicieron regidor. Nadie como él, con su única cuerda vocal, reclamaba mejor las oes para todo el país. Se convirtió en una estrella. Lo llamaron el mago de O. Después se casó.
-         ¿Con quién?
-         Con María de la O. Aunque él sólo llegó a pronunciar la última parte del nombre, algo que acabó crispando a su mujer.
-         ¿Viven en España Odongo y su mujer?
-         Es una triste historia. Odongo murió en un bingo.
-         ¿Cómo fue?
-         Jugaba unos cartones con su mujer. La azafata preguntó que quién tenía el número ocho. Un hombre cantó bingo, pero Odongo también tenía el ocho, y lo dijo. – Ocho, tongo ocho, lo tongo! ¡Tongooo!
-         Pobre Odondo. Le darían una paliza terrible en el bingo por acusarles de tongo.
-         No. Realmente se lo cargó su mujer. Le revisó el cartón y sólo había cantado el dos y el ocho, y tenían los demás números hacía tiempo. El bote era muy jugoso, treinta millones. Y claro, con la rabieta... Y ésta es la historia del Gordo Odongo Molongo.

12/12/2011

FINAL DE TRAYECTO


El escritor dejó su mochila y miró alrededor. Lo había perdido. No era una pérdida sin importancia, sino más bien una falta de sentido del viaje. Se había olvidado de las palabras que debía usar, de los lugares importantes que había que visitar, e incluso de la forma de llegar a ellos. Así que decidió ir a buscarlos. Cogió el sendero más corto hacia el único lugar que conocía: "La Ciudad de las Ruinas". Un lugar al que llegan las palabras que se han perdido. Estaba seguro de que allí encontraría instrumentos útiles para su viaje. Alguien se había molestado en clasificarlas. En la primera montaña se leía: “Metáforas olvidadas en los muros de los frontones”. Más allá había otra que reunía “Sustantivos tallados en los pupitres”, y todavía más lejos otra que aseguraba agrupar “Verbos en las baldosas del baño”. Así había 237 grupos distintos de palabras olvidadas. El viajero sacó la brújula para que le guiase a la montaña de las “Ideas perdidas en viejas libretas”. Fue fácil encontrarla, pero tampoco hubo nada que le ayudara en ese bloqueo transitorio que padecía sin remedio. El escritor siguió caminando durante horas intentando inspirarse en alguna montaña de palabras que le pudiera ser útil, o al menos, que le permitiera reconocer su viaje. Después de mucho andar se dio cuenta de por qué estaba allí, y comenzó a buscarla. “Títulos hallados en servilletas de cafetería”, decía el rótulo. Por fin había llegado al final de su viaje. Por fin lo había encontrado.

12/05/2011

AUTOEPITAFIO

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12/02/2011

NICANOR PARRA

Nicanor Parra, Premio Cervantes 2011. Me alegro de que le hayan concedido el premio a un autor de vanguardia, un hombre que, con 97 años, es más moderno que muchos escritores contemporáneos, un investigador de nuevos lenguajes. Creador de la "Antipoesía", textos innovadores, un autor diferente. Dejo una pequeña muestra de este maestro chileno:

El antipoema "Rendición de cuentas" reza un "catecismo revolucionario" que ha sustituido el nombre de Dios por el de Marx:


"Decidme hijos hay Marx?
Sí padre:
              Marx hay
Cuántos Marxes hay?
Un solo Marx no +
Dónde está Marx?
En el culo (dice culo/ léase cielo)
              en la tierra
                          y en todo lugar
Aleluya?
Aleluya!"

12/01/2011

TIERRA MICRORRELATÍSTICA

Gracias a toda la gente de Tordesillas que estuvo en el salón de actos del Ayuntamiento por la calurosa acogida a "Zoom", y a Rosa y Marta, por hacer de guías turísticas y por su cariñosa presentación. Y por supuesto a Jesús, por hacer de hombre anuncio por las calles. Fue un gran día. Hoy hemos desayunado en el trabajo los famosos polvorones y palmeras de la pastelería "Galicia" que nos trajo Rosa. Creo que vi al espíritu de la reina Juana, como la llaman allí, sentada en una de las butacas, y se interesaba en especial por el micro "Locura, Estado transitorio". Junto al sitio de la foto en la que aparece "Zoom", dos reyes se repartieron el mundo con una línea trazada sobre un mapa. La idea da para un microrrelato, ¿no?

11/29/2011

"ZOOM" EN TORDESILLAS

A los que os pille cerca, os espero mañana. Gracias por invitarme a vuestra/mi tierra castellana.

11/28/2011

TODOS MINTIERON A LEIA


El aspecto mugriento de aquel hombre no fue lo que llamó mi atención, ni siquiera su capa negra raída por años de miseria en las calles de Coruscant junto a un cartón de vino. Me acerqué a él atraída poderosamente por el cartel que había junto al plato de las limosnas: “Una moneda a cambio de un poema”. Estaba escrito en rojo sangre, a pluma, con letras góticas muy marcadas, como si fuera un manuscrito de la Edad Media, igual que los poemas que amontonaba sobre la acera, en una pila de folios. Me alejé unos pasos y me quedé observándolo detenidamente desde una esquina. Cuando se levantó para coger algo de su carrito oxidado, corrí hacia el montón de hojas y escondí una de esas poesías en el bolsillo de mi chaqueta. Podía haber dejado una moneda, pero no lo hice. Llegué a casa con ansiedad y abrí el cajón en el que mi hermano Luke guardaba esa carta amarillenta con la que se despidió nuestro padre al abandonarnos. Comparé aquella palabra del texto de la misiva con las letras del poema que le había robado al mendigo. La misma "H", idéntica "I", una "J" similar, y la "A" en letra gótica, muy roja, a pluma, como si fuera un manuscrito medieval.

11/22/2011

EL SECRETO


Ayer apareció Mody Dick varada en la playa de La Concha. La gran ballena blanca (en realidad un cachalote de enormes dientes) aún respiraba cuando han llegado los bañistas. Le echaron agua con los pequeños cubos de los niños y destellos de luz iluminaron su inmenso lomo. Naturalmente, ellos no sabían que estaban salvando de la muerte a una criatura legendaria, pero los titulares de todo el mundo hacían referencia al acontecimiento: “Una gran ballena blanca como la que trajo de cabeza al capitán Ahab vara en San Sebastián”, “Un gran cetáceo de piel clara igual que el descrito en Moby Dick llega a la costa vasca”, “Un cachalote similar al protagonista de la mítica novela de Herman Melville encalla en La Concha”. En la foto de los periódicos aparecía el monstruo con el arpón que yo le clavé en la aleta y la cicatriz que le hizo el capitán en la cabeza. Melville nos pagó bien por nuestra historia, por nuestro silencio. El escritor ha debido suspirar aliviado cuando la grúa del ayuntamiento ha devuelto la ballena al Cantábrico, llevándose las olas su gran secreto.
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Mañana miércoles, tres autores de la editorial Talentura hablamos sobre "La paciencia de ser escritor" en una mesa redonda en la que podéis acompañarnos con unas cervecitas. Os dejo los datos en el cartel. Os esperamos.
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Otra cosita. Lo recordaré la semana que viene por si alguien que esté por la zona se anima a ir. El miércoles día 30 de noviembre hablaré sobre "Zoom, microrrelatos y géneros narrativos en Tordesillas", donde han tenido la amabilidad de invitarme, y les estoy muy agradecido. Nuestra amiga bloguera Rosa ha tenido el detalle de publicar un post sobre la charla. Muchas gracias, Rosa. En este enlace:

11/17/2011

TÍPEX


Encontré un viejo diario en una papelera durante una oscura mañana de domingo. Tenía surcos con forma de letras en las hojas, como si una goma hubiera borrado frases escritas a lápiz. Al llegar a casa cogí un bolígrafo. Fuera llovía. En la escena que describí en aquella agenda brillaba el sol más amarillo que fui capaz de imaginar. Casi podía coger los rayos con la mano. Descorrí la cortina. El chaparrón paró en seco y una luz brillante y clara entró a través de la ventana, iluminando mi salón por completo, hasta que me sangraron los ojos. Escribí sobre una hermosa mujer de cabellos negros que llamaba a mi puerta y a los dos segundos, mi personaje tocó el timbre, se tumbó en el sofá, y realizó exactamente todas las prácticas amatorias que había descrito en el papel. Cada escena ficticia que describía en la agenda, ocurría en la vida real. Hice inversiones que me reportaron beneficios millonarios. Conocí a la gente más interesante del planeta. Viajé por los países que merecían la pena. Rellené cada rincón de este diario. Anoté apuntes en cada margen, hasta que no quedó ni un trozo de papel, ninguna hoja sin letras. Borré todo con típex para escribir encima, pero a medida que iba suprimiendo frases, todo iba desapareciendo. Mi mansión se evaporó. Mis amigos famosos me abandonaron. Mis amantes se fueron. Como si jamás hubiera ocurrido nada de lo que había vivido. Como si el típex hubiera cubierto todo de de blanco. Todo. Igual que una espesa y fría capa de nieve.

11/16/2011

PARANOIA DEL PLAGIO



A Rosana Alonso

Señor director, escribo a su revista para denunciar algo que le lleva ocurriendo años a mi esposo. Le copian. Gabriel García Márquez debió leer (sin duda), o alguien le hizo llegar el microrrelato que mi amado publicó en la revista "Espiro" en enero de 1964 (adjunto en documento 1). Cuatro años después, el autor colombiano publicó “Cien años de soledad”, una novela basada en la idea del cuento de mi marido, un texto de diez palabras sobre una saga familiar de varias generaciones que transcurre en una población ficticia. Años después le robó un argumento Vargas Llosa. Su novela “Conversación en la catedral” está asentada, claramente, en los pilares del relato que colgó el amor de mi vida en el corcho del Ateneo de Sevilla en 1969, días antes de la publicación de la obra del hispano-peruano. (Copia adjunta). Observen ustedes el gran parecido en la cuarta frase empezando por abajo con la página quinientos cincuenta y ocho de su novela (edición Alfaguara de bolsillo). Casualmente (léase de modo irónico el casualmente, ya que mi teoría es la de una clarísima conspiración por parte de la Academia sueca) siempre le plagian premios Nobel, ya que, como pueden comprobar, el último galardonado, el sueco Tomas Tranströmer, tiene una poesía que se adueña de la esencia de un poema inédito que publiqué el año pasado en mi blog (adjunto enlace). Aunque cambia varias palabras y contextos, queda cristalinamente clara su mezquina actitud con el trabajo y el esfuerzo literario de mi querido esposo. Tranströmer fusila sin hacer referencia a su persona, sin ni tan siquiera usar la manida disculpa de la intertextualidad universal. Señor director, no son los únicos que le han plagiado, pero la lista es muy extensa y tendrían que dedicar a este asunto un número en exclusiva. Como agradecimiento a la publicación de mi denuncia pública contra el complot de la Academia sueca, les envío un innovador libro de relatos inéditos que mi marido dejó escrito en su agenda y que lleva por título “Nocilla Dream”. Espero que les guste y, por una vez, nadie lo copie.

María Kodama, Buenos Aires, 2005

11/15/2011

LA LIBRERÍA


A menudo encontramos nuestro destino por los caminos que tomamos para evitarlo. (Jean de la Fontaine)



Nemesio entra en la biblioteca movido por la curiosidad. Dentro hay un revuelo impresionante. No cabe ni un alma más. Un hombre de barba blanca firma su obra a una cola de fans. Nemesio se coloca frente a una pila de libros viejos. Todos son distintos. El lomo de los ejemplares está gastado por el paso de los años, aunque aún brillan restos de pan de oro en algunas de las letras. Coge un ejemplar muy delgado. Es increíble, pero en la cubierta aparecen su nombre y apellidos. Lo abre al azar, por la página setenta y ocho y, como de costumbre, comienza a leer en voz baja: “Nemesio entra en la biblioteca movido por la curiosidad. Dentro hay un revuelo impresionante. No cabe ni un alma. Un hombre de barba blanca firma su obra a una cola de fans. Nemesio se coloca frente a una pila de libros viejos. Todos son distintos. El lomo de los ejemplares está gastado por el paso de los años, aunque aún brillan restos de pan de oro en algunas de las letras. Coge un ejemplar muy delgado. Es increíble, pero en la cubierta aparecen su nombre y apellidos. Lo abre al azar, por la página setenta y ocho y, como de costumbre, comienza a leer en voz baja. Asustado por lo que está leyendo, cierra el libro de sopetón”. Nemesio mira alrededor. Todo parece en calma, unos hacen cola esperando su autógrafo del escritor barbudo y otros rebuscan en las estanterías, pero ocurre algo extraño. Todos los libros que tienen los fans de la cola son distintos, y en el lomo de cada uno de ellos aparece un nombre propio diferente. Nemesio vuelve a abrir su libro y lee varias frases más: “Nemesio mira alrededor. Todo parece en calma, unos hacen cola esperando su autógrafo del escritor barbudo y otros rebuscan en las estanterías, pero ocurre algo extraño. Todos los libros que tienen los fans de la cola son distintos, y en el lomo de cada uno de ellos aparece un nombre propio diferente. Nemesio vuelve a abrir su libro y lee varias frases más. Llegados a este punto se le cae de las manos”. Nemesio cierra los ojos, llena sus pulmones y recoge el libro del suelo. Saca un mechero y lo quema delante de todo el mundo. Desconcertado, sale de la biblioteca, cruza la carretera y, con el encendedor aún en la mano, camina lentamente hacia la gasolinera, hacia el infierno.

11/14/2011

FOTOS DE LA PRESENTACIÓN



El viernes presentamos en Diablos Azules el libro de relatos de Elena Casero, que lleva por título "Discordancias". Son diecinueve relatos estupendos que recoge la editorial Talentura (antiguos Policarbonados). Unos textos en los que la soledad y las discordancias de pareja están trufados con el humor negro, unos textos escritos desde una potente voz propia, como si el libro fuera una partitura (Elena es músico y toca el oboe, como el jesuíta que interpreta Jeremy Irons en "La misión"). En el blog de Elena podéis ver algunos fotos, y en la revista Alenarte están colgados los audios del evento. Pero sobre todo, tenéis que comprar el libro. No os arrepentiréis.

http://escriptorum54-adlibitum.blogspot.com/2011/11/y-por-fin-se-presento-discordancias.html


http://alenarterevista.wordpress.com/2011/11/13/breve-noticia-de-la-presentacion-de-discordancias-de-elena-casero-audios-y-entrevistas-del-acto-por-carlos-feral/

11/10/2011

PRESENTACIÓN DE DISCORDANCIAS

Mañana viernes tengo el placer de presentar el nuevo libro de Elena Casero, un magnífico libro de relatos que lleva por título "Discordancias" (Editorial Talentura). Elena es músico y escritora... ¿A qué suena el libro de Elena Casero? Si quieres saberlo, pásate mañana. Todos los datos, en la imagen adjunta. Os esperamos.

11/09/2011

PRESENTACIÓN AL OTRO LADO DEL ESPEJO


Presentación del número 4 de la revista en Tres Rosas Amarillas, el jueves 10 de noviembre de 2011 a las 20 horas.

El próximo jueves 10 de noviembre de 2011 a las 20:00 horas se presentará el número 4 de la revista de relatos "Al Otro Lado del Espejo" en la librería "Tres Rosas Amarillas" (C/San Vicente Ferrer, 34, Metro Tribunal, Madrid).
Acudirán los autores publicados en este número para proceder a la lectura de su trabajo.

En este número 4 se han publicado textos de:
- Franz KAfka
- Ignacio Aldecoa
- Óscar Esquivias
- Felisa Moreno
- Julio Jurado
- Carlos Castán

y muchos más.

Además, podrás adquirir la magnífica antología que la editorial Escalera ha publicado y que lleva por título "Al otro lado del espejo, narrando contracorriente"

No faltes.

11/08/2011

EL GRITO DE TARZÁN


—¡Ankawa! —grita Jonny Weissmüller para que se aparte la mujer que tapa la televisión del psiquiátrico.
—No eres Tarzán, debes asumirlo o jamás saldrás de aquí. Y esto no es un vídeo doméstico. No tienes ninguna mujer que se llame Jane, y Boy y Chita tampoco existen. Ponte la camiseta, por favor.
Jonny estira el cuello, coloca ambas manos alrededor de la boca a modo de altavoz, y coge aire. Cuando deja escapar el contenido de sus pulmones, tan solo sale de su garganta un quejido herrumbroso, como el aire que escapa de un desagüe oxidado.
—Jonny, ni siquiera el grito de Tarzán es tuyo. Lo tiene registrado la Metro. Sin su permiso no puedes usarlo. ¿Y sabes por qué lo tienen registrado ellos? Porque el grito de Tarzán es una gran mentira. Lo crearon ellos mezclando con tu voz los sonidos un violín, de una hiena, de un camello y de una soprano. Y ahora, de todo eso, solo te quedan tus propios alaridos. Ya sabes que mi marido es actor. Jonny, por eso conozco vuestro mundo de ilusiones y de mentiras.
—Tu esposo no venir —responde Weissmüller.
—Es un hombre muy ocupado, un actor famoso —replica ella con los ojos vidriosos.
Jonny y la mujer contemplan la televisión en silencio. Al acabar la película de Tarzán, comienza “Colombo”. Jonny coge a la mujer de la mano. Sabe que el marido de su compañera de manicomio no es actor, sino ese policía andrajoso de la gabardina raída.
—Él siempre se acuerda de mí en su serie —suspira la mujer dejando escapar un hilillo de aire, como si su garganta fuera un desagüe oxidado.

11/03/2011

UNA DE ESAS HISTORIAS EXTRAORDINARIAS SOBRE HÉRORES ANÓNIMOS DE LAS QUE NADIE LLEGA A ENTERARSE NUNCA


Los baños de la Tasca Catedral están cubiertos por una película grasienta de color amarillo fosforito. Las cucarachas del local han sufrido una extraña mutación genética: dientecillos como alfileres y un llamativo color verde radioactivo. Muerden. Gonzalo, borracho habitual de la Tasca Catedral, notó un pinchazo en las nalgas hace cinco meses, mientras leía el Interviú sentado en la taza del wáter. Desde entonces, Gonzalo ha sufrido una metamorfosis. Su cuerpo se ha cubierto con un caparazón duro y le han brotado antenas en la cabeza, por lo que se ha cubierto el cuerpo con mallas rojas, un abrigo largo y un gorro de lana. La parte amable de la transformación es que desarrollado increíbles superpoderes. Cada vez que entra en un tugurio es capaz de leer la mente de los jugadores de tute rubios de menos de metro ochenta, adivina el final de las películas del oeste protagonizadas por Kirk Douglas y dirigidas por King Vidor que ponen en la tele a la hora de la partida, sobrevuela poblaciones con más de cinco tascas y menos de nueve siempre y cuando estén patrocinadas por la cerveza Mahou, levanta camiones de Larios con una sola mano, es capaz de correr a la velocidad del sonido sobre las barras de zinc que tienen en la vitrina tapas de morro frito, y puede ver a través de las paredes con gotelé en bares construidos en los años setenta. Su punto débil es el mármol. Su contacto con este noble mineral le convierte en un simple mortal. Pero Gonzalo no conoce el miedo. Si un hombre ebrio yace sobre el suelo de mármol de un bar, él entra, lo saca a rastras, y una vez fuera, lo coge a hombros, lo lleva a casa y lo mete en cama, cumpliendo así la misión que (él cree) le ha sido encomendada. Pero como en toda historia de superhéroes que se precie, en este cuento también hay un antagonista, un supervillano. Se llama Pepe y le mordió una mosca del vinagre en el bar García. Cubre sus alas con un guardapolvos beige y escupe palillos como si fueran flechas, revienta vasos de tubo con el pene, nunca pierde al mus en locales con gresite y maneja el cuchillo jamonero como si formara parte de su cuerpo, lo que le convierte en un supervillano muy peligroso. Gonzalo y Pepe coinciden en una taberna nueva situada en la periferia de la ciudad. Se reconocen al instante, con ese sexto sentido que solo tienen los superhéroes, las criaturas provistas de un don sobrenatural. Se miran de arriba abajo. Cuando Pepe le lanza el palillo a su contrincante, Gonzalo sale volando y se posa sobre la barra. No es de zinc, sino de mármol, por lo que no puede correr a la velocidad del sonido. Pepe saca el cuchillo jamonero y perpetra el crimen, pero se moja con la sangre ajena, fluido mortal para el supervillano. Los periódicos, ignorantes de la extraordinaria naturaleza de estos dos seres, calificaron el duelo como pelea de borrachos y tan solo le dedicaron un breve de cuatro líneas en la última página de sucesos.

10/27/2011

LA MICROBIBLIOTECA


*
* En la vitrina número uno pueden observar con lupa de gran aumento las cabezas reducidas de Kafka y Bioy Casares; en la número dos podrán contemplar a través del microscopio todas las portadas de los libros de David Lagmanovich pintadas en un grano de arena; en la urna tres, situada en la pared, tienen una mota de polvo ilustrada con un retrato de Juan José Arreola; en la estantería cuatro podrán leer las greguerías de don Ramón Gómez de la Serna en el canto de una hoja papel cebolla; el número cinco es la molécula de H2O que hay en el cubo de la entrada y en cuyas aguas flota una réplica del dinosaurio de Monterroso; y si lo desean, disfrutarán de una transcripción de las obras completas de Borges talladas en una partícula de pedernal que hay en la vitrina seis, bajo el extintor; con el microscopio electrónico advertirán que, a la izquierda del asterisco situado en la parte superior del folleto, hay un átomo de papel alrededor del cual orbita un electrón. Ahí habita "El increíble hombre menguante", nuestro creador. Observen cómo pone el punto final a este microrrelato.




Este microrrelato está dedicado a la microbiblioteca Esteve Paluzie de Barberà del Vallès, lo podéis ler en este enlace:
http://lamicrobiblioteca.blogspot.com/2011/10/zoom-i-microrelat-inedit-dedicats-zoom.html



10/25/2011

NOSOTROS MATAMOS A DAVID FOSTER WALLACE

Nos convertimos en unos auténticos desalmados hijos de perra. Nosotros solos acabamos con la vida de, al menos, una veintena de escritores. Esas muertes siempre se relacionaron con el suicidio. Escritor atormentado y suicidio eran un silogismo atractivo para la prensa y obvio para los forenses. Al primero lo matamos sin querer. Al segundo lo quitamos de en medio con el fin de demostrar que nuestra teoría tenía sentido. Al resto los asesinamos sin piedad. Nos convertimos en asesinos en serie. Todo comenzó cuando acabamos el taller de escritura. Decidimos hacer una tertulia literaria todos los viernes por la tarde. Leíamos nuestros textos en voz alta para que el resto los desollara sin complejos y, de esta forma, acabar el año con un proyecto literario bien armado. También comentábamos el libro de un escritor conocido una vez al mes. David Foster Wallace se suicidó justo al día siguiente de que analizásemos “La niña del pelo raro”. Nos quedamos sorprendidos. Inquietos. Excitados. Podía tratarse de una casualidad, pero decidimos corroborar nuestra descabellada hipótesis. Elegimos a otro autor cuyo nombre obviaré en esta confesión. Horas después de nuestra tertulia, se tiró por el balcón, estallando en mil pedazos. La hipótesis se convertía en fórmula. Podíamos haber elegido escritores muertos, pero nos divertía la idea de jugar con la vida de aquellas personas omnipotentes y convertirlos en frágiles personajes. Primero escogimos a escritores que nos caían mal. Luego decidimos hacer una limpia y seleccionamos a unos cuantos escritores malos, sobre todo de best-sellers. Más tarde decidimos convertir en autores malditos a gente realmente buena. También subimos a los altares del martirio a un par de jóvenes promesas y a poetas de una sola obra. A partir de ese momento no nos regíamos por ningún criterio. Solo disponíamos de sus vidas, de la misma manera que ellos manejaban el destino de los personajes a su antojo y conveniencia. Comentábamos sus obras en la tertulia, y esa misma semana abrían la espita del gas o se cortaban las venas en la bañera. Mientras, continuábamos escribiendo nuestros propios textos. “Ella” fue la primera en acabar su proyecto, una aborrecible novela corta sobre la culpa. Aún recuerdo su sonrisa cuando acabó de leernos el último capítulo y cómo comenzó a revolverse en la silla con mis crueles comentarios. Se levantó entre terribles convulsiones, pero ninguno llegó a tiempo de cerrar la ventana. Yo permanecí sentado con los papeles en la mano. Aquella fue la última vez que nos reunimos. Hasta esta tarde. Sé que se han visto. Sé que han hablado de mi último libro.

10/24/2011

PRÓXIMAMENTE...

"Queremos que tu libro se vea".

10/14/2011

VACACIONES

Hasta dentro de una semana, queridos blogueros. Me espera la hamaca de la foto.

10/13/2011

TITIRITEROS

Los sábados por la mañana nos solía despertar el rugido de un tiranousario rex que acompañaba en su espectáculo a un matrimonio de biólogos. Ella tocaba el organillo electrónico y él colocaba una escalera a la que se solía subir (no sin cierta dificultad) el dinosaurio. Hace ya algún tiempo sustituyeron el reptil por un mamut lanudo, menos ágil aún, si cabe, que el tiranosaurio. El paquidermo superaba sus dificultades motrices a fuerza de voluntad, y al ritmo de rumba catalana lograba colocar las cuatro patas en la pequeña cima de la escalera. Cuando llegaba a la cumbre, elevaba la trompa al cielo como si fuera un clarín celestial y barritaba al público de las ventanas. Avisamos a la sociedad protectora de animales para que les quitasen el mamut y no nos molestasen más por las mañanas, pero nos respondieron que la legislación no contempla cómo actuar contra la tenencia de animales extinguidos. El sábado, el matrimonio volvió por el barrio con una nueva especie: un hombre neandertal. Tampoco podremos hacer nada al respecto.

10/11/2011

PREPOSICIÓN SOCIAL


A ese mimo le sienta el traje como un guante, me digo. Trabaja dentro de un espejo
ante todo el mundo, en mitad de Callao esquina calle Preciados.
Bajo su elegante sombrero asoman cabellos engominados y un traje gris, si
cabe, aún más refinado que su corbata granate, impecablemente planchada.
Con su vestuario transmite una posición social poderosa, como de consejero delegado.
Contra lo que pudiera parecer, su espectáculo es el del clásico mimo. Un juego
de manos en el que palpa las paredes del espejo en el que está encerrado.
Desde lejos parece un truco, pero al acercarme lo veo muy real. Parece que está
en el interior de un vidrio y no puede escapar. Coloca la palma de las manos
entre él y el público, y palpa la superficie, como si estuviera en una urna de cristal.
Hacia mitad del espectáculo, las cachas de sus mofletes se aplanan al intentar salir.
Hasta él llega una multitud. La muchedumbre, sorprendida, se arremolina
para hacerle fotos. El mimo parece desesperado por huir de su cárcel transparente,
por lo que nadie se explica el final. Cuando acaba el espectáculo se cuadra y saluda
según los cánones clásicos, con una pronunciada genuflexión. En mitad de los aplausos,
sin pudor alguno, irrumpe un mendigo pasando el platillo en busca de monedas.
So pena de sufrir alguna agresión, el indigente insiste en cobrar por el espectáculo.
Sobre su cabeza reposa un sombrero cochambroso. Viste un traje gris raído y sucio y
tras el trapo granate del cuello, asoma la misma cara del mimo atrapado en el espejo.

10/07/2011

"MASCOTAS" EN PUNTO RADIO


Mi microrrelato "Mascotas" en Punto Radio Castilla y León, de la mano de Pablo Garcinuño. Gracias, Pablo. En el minuto 10:44.

http://www.goear.com/listen/c236b47/pg-4-cyl-en-red-la-isla-castilla-y-leon-radio

10/06/2011

MONOPOLIO


Tras años caminando entre la maleza, la expedición, al fin, descubre una gasolinera. Está en ruinas, pero el esfuerzo ha merecido la pena. El arqueólogo más joven se acerca al esqueleto metálico de un estante. Palpa el óxido con las manos y desliza el pincel suavemente, de lado a lado. Los pelos de marta desplazan las partículas de polvo que se han acumulado a lo largo de los siglos y dejan al descubierto un fósil rectangular de unos diez por cinco centímetros. Los dos agujeros del centro parecen mirarle a los ojos.
—Lo llamaban cassette —dice el jefe de la expedición con un tono grave.
La única canción que la Humanidad logró salvar tras la debacle fue “Nada cambiará mi amor por ti”, de Glenn Medeiros, una balada de finales del siglo XX. Desde que aquel pastor encontró una copia en su cueva, el tema (cuyos derechos ostenta el Gobierno) se emite en cada una de las emisoras de radio y las televisiones de la Tierra. Todos los cedés, los vídeos, los musicales, los anuncios, las óperas, incluso las bandas sonoras de las películas de terror versionan “Nada cambiará mi amor por ti” al dance, al tecno, el rock, al acid, al punk o al hard rock. Los vendedores la cantan en los mercadillos, las madres la tararean para dormir a sus bebés, los programas de deporte la usan como sintonía, incluso los curas la entonan en los bautizos, las misas y los funerales. No hay otra opción. Glenn Medeiros o nada. Tan solo el silencio.
—Este artilugio está fechado en los años noventa del siglo XX —sentencia el arqueólogo con más experiencia mientras estudia el fósil. Los arqueólogos llevan años buscando un vestigio de música. El equipo sabe que si los técnicos consiguen recomponer su hallazgo, el planeta podrá renovar su repertorio. El jefe de la expedición se pone unos guantes de látex, sopla en las bobinas y coloca el cassette en uno de los viejos reproductores de doble pletina que el grupo lleva siempre consigo. Después de un sonido roto, como de arena cayendo sobre un plástico, se escuchan unos pocos acordes y seis palabras que reproduce toda la expedición al unísono. Con lágrimas en los ojos.
— Sueño contigo, ¿qué me has dado?

10/03/2011

PRETENCIOSIDAD


—Our young Irish bards, John Eglinton censured, have yet to create afigure which the world will set beside Saxon Shakespeare's Hamlet thoughI admire him, as old Ben did, on this side idolatry. —All these questions are purely academic, Russell oracled out of hisshadow. I mean, whether Hamlet is Shakespeare or James I or Essex.Clergymen's discussions of the historicity of Jesus. Art has to reveal to usideas, formless spiritual essences. The supreme question about a work of artis out of how deep a life does it spring. The painting of Gustave Moreau isthe painting of ideas. The deepest poetry of Shelley, the words of Hamletbring our minds into contact with the eternal wisdom, Plato's world ofideas. All the rest is the speculation of schoolboys for schoolboys.A. E. has been telling some yankee interviewer. Wall, tarnation strikeme! —The schoolmen were schoolboys first, Stephen said superpolitely.Aristotle was once Plato's schoolboy. —And has remained so, one should hope, John Eglinton sedately said. Onecan see him, a model schoolboy with his diploma under his arm.He laughed again at the now smiling bearded face.Formless spiritual. Father, Word and Holy Breath. Allfather, theheavenly man. Hiesos Kristos, magician of the beautiful, the Logos whosuffers in us at every moment. This verily is that. I am the fire upon thealtar. I am the sacrificial butter.Dunlop, Judge, the noblest Roman of them all, A. E., Arval, the NameIneffable, in heaven hight: K. H., their master, whose identity is no secret toadepts. Brothers of the great white lodge always watching to see if they canhelp. The Christ with the bridesister, moisture of light, born of an ensouledvirgin, repentant sophia, departed to the plane of buddhi. The life esoteric isnot for ordinary person. O. P. must work off bad karma first. Mrs CooperOakley once glimpsed our very illustrious sister H. P. B.'s elemental.O, fie! Out on't! Pfuiteufel! You naughtn't to look, missus, so younaughtn't when a lady's ashowing of her elemental.Mr Best entered, tall, young, mild, light. He bore in his hand withgrace a notebook, new, large, clean, bright. —That model schoolboy, Stephen said, would find Hamlet's musings aboutthe afterlife of his princely soul, the improbable, insignificant andundramatic monologue, as shallow as Plato's.
John Eglinton, frowning, said, waxing wroth: —Upon my word it makes my blood boil to hear anyone compare Aristotlewith Plato. —Which of the two, Stephen asked, would have banished me from hiscommonwealth?Unsheathe your dagger definitions. Horseness is the whatness ofallhorse. Streams of tendency and eons they worship. God: noise in thestreet: very peripatetic. Space: what you damn well have to see. Throughspaces smaller than red globules of man's blood they creepycrawl afterBlake's buttocks into eternity of which this vegetable world is but a shadow.Hold to the now, the here, through which all future plunges to the past.Mr Best came forward, amiable, towards his colleague. —Haines is gone, he said. —Is he? —I was showing him Jubainville's book. He's quite enthusiastic, don't youknow, about Hyde's Lovesongs of Connacht. I couldn't bring him in tohear the discussion. He's gone to Gill's to buy it.


ULYSES (EPISODE 9 - SCYLLA AND CHARYBDIS), JAMES JOYCES


El protagonista del hiperbreve, empequeñecido, mira hacia arriba, estira los brazos e intenta sostener la cita que se le viene encima.

9/29/2011

PRONOMBRES COPULATIVOS

TRÍO

Yo, Tú y Él

MISIONERO

Él
y
Ella

ORGÍA

Yo-Tú-Él-Ella-Nosotros-Nosotras-Vosotros-Vosotras-Ellos y Ellas

ONANISMO

Yo

ZOOFILIA

Él y Ello

SESENTA Y NUEVE


ÚT

GRIEGO

Tú y yO

INTERRACIAL

Él y Ella

EXHIBICIONISMO

él y ellas

SEXO TÁNTRICO

Ella y Súperyo

9/27/2011

PERIODISMO FANTÁSTICO

El periodista corre las cortinas de la redacción, se sienta frente a su ordenador y escribe su crónica de sucesos para el periódico:
“Un enanito de jardín de metro noventa y cinco ha resultado herido hoy a las tres de la madrugada, hora peninsular, al ser atacado por un grupo de cinco jóvenes superhéroes en la zona verde de la Estación de Atocha. Al parecer y, según consta en la denuncia, el enanito de jardín descansaba tranquilamente junto a M.A., el afroamericano fornido de El Equipo A conocido por ir cargado de bisutería dorada y que también salía en Rocky III. «Sobre las tres pude observar cómo unos diez superhéroes molestaban al chino de pelo largo que hace de malo en todas las películas de kárate, mientras escuchaban en un casette música de Medina Azahara muy fuerte, hablando y riendo en voz alta», consta en la declaración de una tortuga ninja que presenció los hechos desde el estanque. Entonces, el enanito de jardín se dirigió al cabecilla del grupo, un superhéroe verde de unos 18 años de edad conocido como “El Increíble Hulk” o “La Masa”, y le recriminó su proceder. El joven superhéroe comenzó a insultar al enanito y, en un momento dado, Hulk, Batman, Robin, el hombre antorcha y la mujer invisible, presuntamente usaron armas blancas contra el enanito. El agredido fue atendido en un centro médico y tiene varias lesiones en los glúteos”.
El redactor envía su artículo a la imprenta, se coloca la cola retráctil y se dirige a cubrir el entierro de la sardina.

9/23/2011

FACEBOOK


Para acceder al parque es necesario teclear un código en un teclado electrónico de la verja. Cyrano introduce su clave personal, entra, y echa un rápido vistazo. Como de costumbre, hay muchísimas vallas publicitarias, hombres anuncio, gente repartiendo folletos y muros plagados de graffitis absurdos. Unos cuantos desconocidos hablan animadamente con varios colegas que le suenan de vista. Se acerca a una chica preciosa. En su camiseta pone Roxane. Cyrano pregunta si quiere ser su amiga, pero ella no reacciona bien y le rechaza sin contemplaciones. Consternado, camina hacia su muro y escribe con un spray su lamentable estado de ánimo: “Roxane no me ha aceptado como amigo”. En dos minutos, varias personas se han acercado a su pared para expresarle sus condolencias por escrito por tan sonoras calabazas, con dolientes citas sobre la superación y el rechazo. A todos ellos les levanta el pulgar en señal de que sus palabras le gustan, salvo a un grosero al que le enseña el pulgar hacia abajo, como un emperador romano. Lo arroja a los leones, y cuando sus amigos lo machacan, coge un estropajo y borra su estúpido mensaje para acabar de humillarlo. Se va a la zona de exposiciones y cuelga de un tenderete varias fotos de sus vacaciones en Santorini para que Roxane se muera de la envidia. Luego se va a la zona de charla. La gente bromea sobre la enorme nariz que Cyrano tiene en las fotos y se marcha de allí corriendo. Saca la libreta en la que tiene apuntados a sus amigos y tacha de la lista a los que se han reído de su tocha. Apesadumbrado, se toca la enorme protuberancia y mira su perfil en el espejo que lleva su nombre. No le gusta lo que ve. “Soy realmente horroroso”, se dice. Coge del tenderete la foto de Christian, el chico más guapo del expositor. Se construye una máscara con su imagen para suplantar su personalidad. Se pone la careta y cambia el letrero de su pecho: Christian. Roxane le pide como amigo. La acepta. Pero no deja que se acerque a él. No puede permitir que descubra su verdadera identidad. Solo le escribe cibersonetos en el muro.

9/21/2011

STREAPTEASE


Sally Hardesty aún sigue siendo presumida, como hace años, cuando era aquella adolescente curvilínea y carnosa. Sally se desmaquilla frente al espejo al ritmo de Hard Rock. Menea su cuerpo con los acordes de Stand in Shadow despojándose de la peluca, de las pestañas postizas, y de las lentillas de colores. ¡Fuera la faja que cubre sus carnes secas, los tacones que la elevan varios centímetros sobre el suelo, las medias brillantes y el sujetador de relleno! ¡Fuera! Con dos falanges, agarra unos puntos de sutura que sobresalen de su cuello a la altura de la yugular y tira de ellos como si fueran una cremallera, atravesando su cuerpo enjuto de forma longitudinal, hasta llegar al dedo gordo del pie. Se despoja de su piel acartonada y la cuelga en un pechero, dejando caer su pellejo con un movimiento sensual. Se desenrosca lo que le queda de pechos y glúteos y los deja sobre el tocador. Una vez que se ha desprendido sus músculos descarnados los dobla cuidadosamente y los pone sobre la cama sonriendo al público. Introduce la mano en la caja torácica y se arranca los riñones, el hígado y el corazón, duros y porosos como una piedra pómez. Tras colocar sus órganos en la repisa del dormitorio, se levanta la tapa de los sesos y desencaja sus ojos apergaminados y su cerebro momificado. A ciegas, tira del intestino y lo deja caer al suelo, enroscado y áspero como una cuerda. Torpemente desmonta sus huesos uno a uno, hasta encajar todo el esqueleto en el paragüero. Las manos descuartizadas de sus cuatro compañeros aplauden a rabiar al espíritu desnudo de Sally. Desde que trincaron al tío de la motosierra, en esa granja de Texas cada vez pasan menos cosas.

9/19/2011

LAS PAREDES DEL W.C.


Hoy os dejo otro relato largo que supuso para mí un antes y un después. Con este cuento retomé la escritura de relatos después de años sin escribir otra cosa que no fueran guiones televisivos. Con esta historia de mensajes escritos en las paredes de los baños la suerte de ganar un concurso importante y eso me animó a recuperar mi faceta de relatista. Este relato llevaba por título "Las paredes del WC", y posteriormente se lo cambié por "El desguace". Se convertiría en la principal pieza de mi primer libro de relatos, "El desguace". Se trata de un texto de carácter fantástico y mágico, muy relacionado con el uso del lenguaje. Creo que es el cuento al que más cariño tengo porque, en cierto modo, fue el comienzo de una etapa nueva en la que los relatos volvieron a convertirse en una parte importante de mi vida. Os dejo el enlace. Espero que os guste:
http://www.paradaderubiales.es/portal/RecursosWeb/DOCUMENTOS/27/0_8658_1.pdf

9/15/2011

VIDAS PERPENDICULARES


—Señor Pasternak, usted es realista, encajará bien lo que tengo que decirle —sentenció el médico. —Le quedan catorce segundos de vida —añadió con un tono de rabia contenida. Sorprendido, el paciente preguntó qué le ocurría, qué extraña dolencia padecía para que su existencia estuviera a punto de extinguirse de esa manera tan expeditiva y fulminante. A continuación, Boris Pasternak miró la foto que el matasanos tenía sobre la mesa de su consulta. Larisa Antípoda, a la que acababa de dejar desnuda en el motel con un beso de buenas tardes y un “luego te veo, cariño”, posaba en la instantánea abrazando al doctor con el gesto apasionado y entusiasta de una amante. El sonido de un cajón hizo que Pasternak alzara la vista y fijara la mirada en los ojos coléricos del doctor Zhivago. Entonces, al ver el cañón del revólver apuntándole al pecho, el escritor supo que su tiempo se había acabado.

—Señor Ashe, usted es fantástico, encajará bien lo que tengo que decirle —sentenció el escritor. —Le quedan catorce líneas de vida —añadió con un tono de rabia contenida. Sorprendido, el personaje preguntó qué le ocurría, qué extraña dolencia padecía para que su existencia estuviera a punto de extinguirse de esa manera tan expeditiva y fulminante. A continuación, Herbert Ashe miró el retrato que el cuentista tenía sobre la mesa de su escritorio. Matilde Urbach, a la que acababa de dejar desnuda en el motel con un beso de buenas tardes y un “luego te veo, cariño”, posaba en la instantánea abrazando al escritor con el gesto apasionado y entusiasta de una amante. El sonido de un cajón hizo que Herbert alzara la vista y fijara la mirada en los ojos coléricos de Jorge Luis Borges. Entonces, al ver la punta del bolígrafo apuntando al folio, el personaje supo que su tiempo se había acabado.